Más contenido jurídico en elDial.com Por Ricardo Porto La inteligencia artificial constituye una peculiar modalidad tecnológica, que genera importantísimos beneficios en todos los órdenes y provoca otros tantos problemas, de similar magnitud. Pero nada de ello ocurre de manera automática. Para canalizar las fortalezas y evitar los riesgos de la IA se necesitan políticas públicas adecuadas. En este contexto, el principal problema regulatorio es elaborar una normativa apresurada, que puede obstaculizar el progreso y la innovación o hacerlo demasiado tarde, cuando los daños sean difícilmente reparables. Frente a este panorama un tanto pesimista, y para superar ese complejo dilema, tal vez la mejor solución sea repensar los modelos normativos tradicionales y elaborar una legislación tan novedosa y disruptiva como la propia tecnología a regular.”
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps